… Y al final lloró
Fernando Alonso firmó en Valencia la carrera más espectacular de su vida. Una exhibición de pilotaje, agresividad y fuerza. Salió undécimo y ganó la carrera con un golpe de maestro. Con su victoria, Alonso se convierte en el primer piloto que repite triunfo este año, ya que hasta ahora había habido siete ganadores distintos, la vigésima novena de su carrera en Fórmula Uno y la octava desde que pilota para Ferrari.
Además era la primera victoria de su historia en esta pista y le coloca líder del Mundial. Raikkonen y Schumacher completaron el podio.
Alonso quiso sacarle el mejor partido a su F2012 y empezó a adelantar, coche tras coche, en la vuelta 16 ya había adelantado siete plazas. En la vuelta 29 salió el coche de seguridad por una colisión, esto le ayudó. Superó a Hamilton en boxes por un mal cambio de ruedas. Se puso tercero. En la vuelta 34, muy atento y agresivo, adelantó a Grosjean, por el exterior. Las gradas del circuito valenciano atronaron al ver a su piloto ya encima de Vettel, pelando por la victoria, algo único en los cinco años de gran premio por este puerto. Todo le salía bien esta vez al asturiano, la fortuna y su fe, la garra y las respuestas de su coche, para firmar una actuación espectacular.
La puntilla a la remontada llegó con el ahogo del coche de Vettel. Alonso era primero y pronto quedaría sin perseguidor cercano porque el Lotus de Grosjean también tuvo que abandonar al fallar la bomba de gasolina. En 34 vueltas, había recuperado 11 posiciones.
En el tramo final, Alonso aguantó la distancia con Hamilton, al que presionaba Raikkonen. La maravillosa jornada para el de Ferrari acabó con el fiasco final de Hamilton, que se marchó sin puntos tras chocar con Maldonado. Día redondo para el español. Mejor imposible.
Tras este triunfo, el piloto de Ferrari recupera el liderato del Mundial con 113 puntos, seguido de Lewis Hamilton (McLaren), con 88, y de Sebastian Vettel (Red Bull), 85, que no lograron terminar la carrera.
El asturiano celebró la victoria como nunca, dando rienda suelta a sus sentimientos. Lloró bajo el casco en el coche nada más cruzar bajo la bandera a cuadros y la emoción le volvió a traicionar en el podio, pero de este modo demostró que es humano.
"Es mi mejor victoria. Emocionalmente no hay nada comparable", declaró. "Tenía el recuerdo de ganar en Barcelona en 2006 (con Renault). Pero hacerlo aquí, con Ferrari, en casa, con todas las banderas españolas en la grada y coincidiendo con la Eurocopa, que es un momento en el que todos nos sentimos más españoles, es algo que sueñas siempre", añadió el bicampeón mundial.
Montse Carreño, 24-Junio-2012
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