Casa Antonio revoluciona la coctelería con su carta de cócteles de vino
Casa Antonio hace pocos meses que abrió sus puertas en la calle Aribau de Barcelona, su prioridad es el producto, pero ahora, siendo bar-bodegas gastronómico, ha decidido crear una propuesta de barra con una carta de cócteles que tienen un innovador ingrediente común: el vino. De momento han creado seis bebidas servidas desde tirador, estilo taberna, pensadas para acompañar el vermut, alargar la sobremesa o terminar el día con un buen cóctel y algún platillo.
La nueva propuesta sigue su filosofía “el bon producte fa la bona casa”, es una propuesta que parte de una idea tan sencilla como reivindicativa: coger el vino, y reinterpretarlo en calve de coctelería accesible y reconocible, por lo que el resultado, es una carta que mezcla tradición y modernidad sin perder el carácter de bar de toda la vida.
"Casa Antonio es una bodega de barrio: tapas, platillos y el ritual de siempre. Y si hay un acompañante perfecto para las tapas, es el vino. De ahí nace esta propuesta, que combina varias innovaciones a la vez: cócteles a base de vinos españoles, con uvas muy arraigadas en nuestro territorio, servidos de tirador y gasificados. Queríamos recuperar viejas combinaciones de vino de toda la vida y reelaborarlas a nuestro estilo, a un precio accesible para todo el mundo", asegura Cristobal Srokowski, socio del proyecto.
Cada cóctel parte de un clásico y lo llevan al terreno de Casa Antonio:
-María la Sangrienta. La versión de la casa del Bloody Mary, con vino de Jerez oloroso, una mezcla propia de tomates y especias y un toque de vodka.
-La Sangría de Antonio. La sangría de siempre reinventada, con vino tinto de garnacha, una de las uvas más presentes en España, puré de melocotón, apricot brandy y un aperitivo amargo.
-Casa Antonio Spritz. Un spritz a base de vino rosado (pinot noir y garnacha), cítricos, bitter y un toque de gin.
-El Galleguiño. El albariño llevado a terreno tropical, con zumo de piña clarificado con coco, cítricos y un toque de vodka.
-Rebujito Barcelonés. El rey de las ferias de Sevilla y Jerez, reinterpretado en Barcelona. Sobre una base de fino de Jerez y garnacha blanca, seca, con notas de flor blanca y melocotón, se le suma una soda casera de manzana, jengibre y cítricos, con un toque de tequila que le aporta salinidad.
-El Cigaló. El único sin vino, y un homenaje imprescindible. Este clásico catalán, combina ron, café de olla (vainilla, canela y clavo), licor de café y avellana. El digestivo perfecto para cerrar una buena comida.
Con esta nueva propuesta, Casa Antonio refuerza su apuesta por un modelo accesible y sin complicaciones, donde la calidad y la tradición conviven.
Montse Carreño, Agosto-2026
Fotos: Cortesía de Casa Antonio.
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