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Desfile de Carolina Herrera en la Plaza Mayor de Madrid para presentar la colección Primavera-Verano 2026

Desfile de Carolina Herrera en la Plaza Mayor de Madrid para presentar la colección Primavera-Verano 2026

Carolina Herrera presenta la colección Primavera/Verano 2026 con un desfile en el corazón de Madrid, en la emblemática Plaza Mayor. Es la primera vez que la firma muestra una colección principal fuera de Nueva York y supone la tercera presentación internacional en sus 44 años de historia, anteriormente había desfilado en Río de Janeiro (2023) y Ciudad de México (2024). Inspirada en un encuentro entre el Siglo de Oro madrileño y el espíritu irreverente de la Movida de los años ochenta —la misma década en la que nació la casa—, la propuesta enlaza pasado y presente en una reivindicación de la feminidad proyectada hacia el futuro.

“Madrid siempre ha sido una de mis ciudades favoritas en el mundo, rica en historia, arte y cultura. Es el hogar de creadores excepcionales que tienen una mirada única hacia la belleza y la alegría”, afirma Wes Gordon, director creativo de Carolina Herrera. “Hay algo en el ritmo de esta ciudad —su apetito por la vida— que me inspira, me da energía y conecta profundamente con la mujer Herrera”.

La paleta cromática explora la tensión entre la audacia y el romanticismo: desde el calor del azafrán hasta el rojo Herrera, el Rioja profundo, un rosa eléctrico, el lila violeta, el blanco puro y el negro gráfico. Algunas combinaciones evocan también las yuxtaposiciones inesperadas de estampados y colores del universo de Pedro Almodóvar.

En el centro de la colección florecen tres motivos florales: el clavel, emblema de Madrid, se borda en hilos y jacquards; la violeta, en referencia a los célebres caramelos de la ciudad, aparece en delicados bordados tridimensionales; y la rosa del Retiro, cultivada en la histórica Rosaleda del parque, símbolo de la transformación del patrimonio cortesano en un espacio público.

Las texturas conectan referencias históricas con la construcción contemporánea: un jacquard de clavel dorado evoca los brocados; la lana a cuadros remite al empedrado de la Plaza Mayor en negro y azafrán; encajes ligeros pero firmes recuerdan las mantillas y toldos de la plaza; y bordados de rejilla de lúrex evocan celosías. Los lunares —código Herrera— reaparecen en nuevas siluetas, vestidos con volantes y prendas de día de líneas escultóricas.

La colección rinde tributo a mujeres como Paloma Picasso o Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, figuras que encarnan una mezcla de dramatismo y modernidad. La sastrería de Herrera se despliega en formas trapecio, estructuras de cadera que evocan la montera de los toreros y pantalones entallados que recuerdan al pantalón goyesco. Las mangas, sello de la casa, se inspiran en las chulapas: hombros marcados, cinturas ceñidas y faldas con volantes reinterpretadas en clave Herrera.

Los bolsos se presentan con un enfoque minimalista, concebidos no como accesorios, sino como parte esencial de la silueta Herrera. Tres nuevos modelos destacan: el bolso Mimi, un clutch rígido de piel con cierre inspirado en los lunares de la firma; el Pía, de piel flexible con borlas sobredimensionadas y asa de cadena; y el Lola, un clutch estilizado en piel pulida o satén, de silueta redondeada, cierre de esferas y cadena fina para mayor versatilidad.

El desfile se enriquece además con colaboraciones que homenajean la artesanía española y conectan generaciones. Sybilla aporta su reconocida sensibilidad vanguardista en diálogo con el ADN de Herrera; PALOMO reinterpreta la clásica camisa blanca; ANDRESGALLARDO traduce en porcelana artesanal el icónico clavel madrileño; Levens explora el vidrio modelado al fuego y lo convierte en un lenguaje de formas orgánicas, y Seseña, símbolo de la elegancia madrileña, recupera capas históricas que en su día vistieron Carolina y Reinaldo Herrera.

La colección se define como una carta de amor a Madrid: ciudad de contrastes, precisión, audacia y belleza, vista a través del prisma caleidoscópico de Carolina Herrera.

Montse Carreño, Octubre-2025

Fotos: Cortesía de Carolina Herrera.