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El Paisaje de la Luz de Madrid recibe el reconocimiento como Patrimonio Mundial de la UNESCO

El Paisaje de la Luz de Madrid recibe el reconocimiento como Patrimonio Mundial de la UNESCO

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y  el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, celebraron el pasado 25 de julio el reconocimiento del Paseo del Prado y El Retiro, en la capital, como Patrimonio Mundial de la UNESCO, en la categoría de Paisaje de las Artes y las Ciencias. “Como todos están viendo, Madrid está asombrando al mundo y así lo ha reconocido la propia UNESCO”, afirmaba tras conocer el éxito de esta iniciativa denominada Paisaje de la luz promovida por el Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno regional, que ha contado con el respaldo del Ministerio de Cultura y Deporte.

Tras asistir a la valoración de la candidatura desde el Museo del Prado, que se decidió en el encuentro del 44º Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO en Fuzhou (China),  la presidenta señaló que la candidatura demuestra “cómo es la sociedad española y las sociedades libres cuando trabajan y conviven”, como lo es Madrid: “talentosa, pujante y creativa”. “Solamente queda que el Madrid, corazón de España, sea cada vez un lugar más libre y cada vez más atractivo”, indicó.  Para el alcalde, quién aseguró que Madrid asume “con orgullo, honor y con una tremenda responsabilidad tener un sitio inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial y estará a la altura”.

En este sentido, la presidenta madrileña instó a seguir trabajando las instituciones unidas, como en este momento con la candidatura, para que Madrid siga “siendo la casa de todos los ciudadanos del mundo que vienen a buscar prosperidad, cultura, vanguardia y patrimonio”.

La declaración de Paisaje de la Luz como Patrimonio Mundial constituye un reconocimiento internacional muy importante del patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid y contribuirá a la protección adecuada de esta zona. Al mismo tiempo, impulsará a la capital de España como destino turístico cultural de primera magnitud, reforzando las políticas de promoción desarrolladas por el Ejecutivo autonómico.

La Comunidad de Madrid ha participado de manera activa junto al Ayuntamiento de la capital en las diferentes fases del proceso iniciado en el año 2014. A través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, dependiente de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, se definió una candidatura que se ajustara a los criterios actuales de la UNESCO; incidiendo en los aspectos sostenibles, ambientales y cívicos del bien cultural y garantizando que las políticas de protección eran las adecuadas para este tipo de bien.

Con esta inscripción la región pasa a tener cuatro ciudades con el mayor reconocimiento de la UNESCO en materia de patrimonio cultural: San Lorenzo de El Escorial, Alcalá de Henares, Aranjuez y, ahora, Madrid. A estos municipios se les suma el Hayedo de Montejo como Patrimonio Natural de la Humanidad. Esto le sitúa como una de las regiones de España y de Europa con mayor número de bienes declarados de interés mundial.

La candidatura madrileña Paisaje de la Luz se ha fundamentado en un compromiso con los madrileños y con la protección del patrimonio, y brinda una oportunidad única de reconocer la excepcionalidad de uno de los primeros paseos arbolados de Europa diseñados para el disfrute de los ciudadanos, en el que, siguiendo un modelo de urbanismo ilustrado, se buscó acercar la Cultura, la Ciencia, el Arte y la Naturaleza a los ciudadanos y visitantes de Madrid, concepto que luego se exportó a las ciudades del ‘Nuevo Mundo’ y qué en el siglo XVI convirtió a Madrid en la primera capital sostenible de Europa. El alcalde mostró su emoción “porque hoy, en tiempos de pandemia, en una ciudad que ha sufrido muchísimo en los últimos meses, tenemos un motivo de celebración”.

Incluye el Parque de El Retiro, el barrio de los Jerónimos y el Paseo del Prado desde Cibeles hasta Atocha. Se trata de un paisaje cultural que, desde su diseño inicial en el siglo XVI con Felipe II, se concibe como un espacio urbano con un entorno natural para el disfrute.

A ese diseño, que se mantiene hasta hoy, se le fue uniendo la construcción de importantes instituciones científicas, culturales y políticas: Jardín de El Buen Retiro; Gabinete de Ciencias Naturales, después Museo de El Prado; Real Jardín Botánico, Real Observatorio de Madrid, Real Academia de la Lengua, Congreso de los Diputados, Banco de España, antigua sede universitaria de la Complutense, Estación de Atocha, Museo Reina Sofía, Museo Thyssen Bornemisza, Caixa Fórum o el Instituto Cervantes.

En total, este ámbito cuenta con más de 21 Bienes de Interés Cultural ya declarados y muchos de sus fondos y colecciones son de dimensión universal, con obras de Goya, Velázquez, El Greco, Tiziano, Rubens, El Bosco, Van Eyck, Durero, Caravaggio, Rembrandt, Canaletto, Monet, Degas, Van Gogh, Gauguin, Mondrian, Juan Gris, Pablo Picasso, Salvador Dalí y Joan Miró.

Para celebrarlo, esa  misma noche el cielo de Madrid se iluminó con fuegos artificiales desde la azotea del Palacio de Cibeles. A las 22:15 h comenzaron doce fases con efectos y variedad de colores que finalizarán en tonos azules, como homenaje a la bandera de la UNESCO. Además, al caer el sol el color azul iluminó durante una semana la Puerta de Alcalá, las fuentes de Cibeles y Neptuno, el Monumento del 11M y la estación de Atocha.

El proyecto representa un paisaje cultural nacido de la interrelación entre las personas y la naturaleza, diseñado en un contexto urbano que ha ido evolucionando a lo largo de los años y, al mismo tiempo, ha mantenido su esencia: el anhelo de combinar cultura y naturaleza en el corazón de una ciudad para el disfrute de los ciudadanos, donde se unen geografía e historia, lo individual y lo universal, con unas claras señas de identidad. 

En torno al paseo del Prado, el primer ejemplo de una alameda urbana desde el siglo XVI, se sitúan las grandes instituciones culturales, científicas, políticas, económicas y representativas de la sociedad madrileña y del Estado español. Está ligado histórica y geográficamente a los jardines de El Buen Retiro. Ambos, paseo y parque, forman un conjunto indisoluble cuyo origen se remonta a mediados del siglo XVI, cuando por primera vez se concibe un espacio para que todos los ciudadanos, sin distinciones sociales, pudieran disfrutar de la naturaleza dentro de los límites de la ciudad.

A finales del siglo XVIII, el rey Carlos III abrió puntualmente los jardines de El Buen Retiro al público, integrándolos en la renovación general de la ciudad, con una nueva visión del espacio urbano que incluía un factor innovador y decisivo único en su época: la creación de un conjunto de instituciones de carácter científico. Era un gran proyecto de divulgación de la ciencia y de enseñanza científica para todos los ciudadanos que, al tiempo de embellecer la ciudad, constituyó un modelo de desarrollo urbano del periodo ilustrado.

Todo ello confiere al Paisaje de la Luz un valor universal excepcional que ha sido reconocido por la UNESCO y lo define como un modelo único de urbanismo singular adelantado a su tiempo, que se extendió más allá de nuestras fronteras siendo un modelo único, unreflejo de un ideal sobre una nueva sociedad que se expandió más allá de estas fronteras. Un paisaje cultural urbano, rico y heterogéneo, evolutivo y dinámico, diseñado cuidadosamente para el recreo y la formación de los ciudadanos en contacto con la naturaleza.

Montse Carreño, Julio-2021

Foto: Ayuntamiento de Madrid.